El sábado 10 de noviembre, el IBioBA participó de la iniciativa que se desarrolla cada año en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires,

con el fin de acercar la ciencia a la comunidad.

Más de 4.000 personas recorrieron la noche del sábado las propuestas del Instituto de Investigación en Biomedicina de Buenos Aires (IBioBA, CONICET – Max Planck Partner) en una nueva edición de La Noche de los Museos en el Centro Cultural de la Ciencia (C3).

Junto al Centro de Investigaciones en Bionanociencias (CIBION) y al Centro de Simulación Computacional (CSC), institutos con los que el IBioBA comparte el edificio, montaron diversos stands con exposiciones vinculadas a sus temas de investigación.

El IBioBA contó con tres mesas en las que se respondieron preguntas como: ¿Por qué dormimos? ¿Cómo viaja la información desde el mundo exterior hasta el cerebro? ¿Cómo se conectan nuestras neuronas? ¿Cómo se estudia todo esto? ¿Y para qué sirve saberlo?

En el stand “El camino del descubrimiento: ¿Por qué es importante la biomedicina?”, se mostraron los distintos modelos de investigación que existen y los que se usan en el IBioBA para sus investigaciones de ciencia básica. A través de microscopios se pudieron observar células, bacterias, neuronas y organoides, se analizaron las ventajas de los distintos modelos de investigación, y se explicó para qué sirve y porqué es importante la biomedicina.

En la segunda mesa, titulada “El fascinante viaje de los estímulos entre las neuronas”, los visitantes pudieron observar cómo se transmiten los impulsos eléctricos entre neuronas, y a través de su propia experiencia, entender cómo el cerebro procesa la información que recibimos desde el exterior a través de los sentidos.

Por último, la tercera propuesta, llamada “Todo lo que usted debe saber sobre genética y sueño: ¿las moscas se parecen a sus padres?”, fue posible observar, a través del uso de lupas, moscas Drosophila melanogaster mutantes, y entender de qué manera la mosca de la fruta puede ayudar a comprender cómo nacen, funcionan y mueren nuestras propias neuronas. Además, hablaron sobre cómo se transmite la información genética y los visitantes tuvieron la oportunidad de realizar un test para conocer su cronotipo.

Además, el IBioBA dispuso un espacio de taller para que, quienes se animaran, tengan la posibilidad de dibujar cómo imaginan que se ven las células o bacterias dentro de una placa de petri.

Fue un gran espacio de encuentro y diálogo con personas de diferentes edades, pero con mucho interés por conocer lo que se realiza en el instituto.