El lunes 7 de octubre se dio a conocer que el premio Nobel de Fisiología o Medicina fue entregado a científicos dedicados a comprender el mecanismo de detección y adaptación de las células ante cambios en niveles de oxígeno de su entorno. Peter J. Ratcliffe (Universidad de Oxford y director de Investigación Clínica del Instituto Francis Crick de Londres, en el Reino Unido), Gregg Semenza (Universidad Johns Hopkins, Estados Unidos) y William Kaelin Jr. (Instituto Dana Farber de la Universidad de Harvard, Estados Unidos) fueron galardonados por este descubrimiento decisivo para el rumbo de nuevos blancos terapéuticos.

En nuestro Instituto dos grupos de investigación basan sus trabajos en este descubrimiento. Por un lado, el grupo de Eduardo Arzt se centra en los mecanismos de la regulación por VHL cuya misión es degradar a la proteína HIF encargada de controlar la activación de los genes en hipoxia. En particular estudian cómo es regulado ese gen en casos de patologías tumorales que lo alteran. Por otro lado, el laboratorio huésped provenientes del Instituto Max Planck de Investigación de Corazón y Pulmón estudia los mecanismos de la hipoxia, la senescencia, la inflamación y la reparación del sistema cardio-pulmonar.

Eduardo Arzt, David Golniski Pacin, Belen Elguero.
Eduardo Arzt, David Golniski Pacin, Belen Elguero.

Para más información leer esta nota del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas.